jueves, 21 de febrero de 2019

*SOBRE BUFONES y TUMBAS* Diez mil jóvenes colombianos no asistiran al concierto *que darán en Cúcuta sus paisanos Vives y Juanes.* Fueron asesinados por las fuerzas del orden *sin que los cantantes levantaran su voz*,

*SOBRE BUFONES y TUMBAS* 
Diez mil jóvenes colombianos no podrán asistir al concierto *que darán en Cúcuta sus paisanos Vives y Juanes.* Fueron asesinados por las fuerzas del orden *sin que los cantantes levantaran su voz*, como tampoco los otros artistas que un magnate británico contrató para envolver en un canto humanitario *la "opción militar" con que EEUU amenaza Venezuela.*

Diez mil es la cifra macabra de falsos positivos que registran la ONU, medios independientes y publicaciones académicas. Jóvenes estudiantes, campesinos, obreros, desempleados y discapacitados *reclutados para ser asesinados, disfrazados de guerrilleros y cobrados como muertos en combate.*

Sobre esa tarima de cadáveres, *Vives, Juanes y otros montarán su concierto por la paz de los sepulcros.*

El escenario no está completo. A los 10.000 falsos positivos, *se le suman los más de 400 líderes sociales asesinados y los casi 5.000 niños wayúu muertos por desnutrición en la Guajira colombiana*, sin una voz, sin un clamor de sus paisanos cantores ni de sus colegas en el tétrico espectáculo de música, muertes y luces.

*El show no es original. Ya lo montaron en el mismo lugar, cuando el gobierno de Colombia violó la soberanía de Ecuador y bombardeó su territorio.* Ante la protesta de Venezuela, se armó un *"concierto por la paz"* en la frontera, por donde entran al país y reciben acogida los desplazados del narcotráfico, el paramilitarismo, las guerrillas y las fuerzas regulares de la nación que nos agrede.

*El Norte de Santander es una de las regiones colombianas más azotadas por la pobreza y la violencia*. Altamente dependiente de la economía de Venezuela, desde allí el imperio prepara, contra la patria de Bolívar, lo que Trump llama la "opción militar". 
*Opción envuelta en el celofán musical de Carlos Vives, Juanes -así paga el diablo- y otras "glorias" foráneas del canto prebélico.*

A la masacre bananera en 1928 de 3.000 campesinos, allá en Aracataca, donde Gabriel García Márquez inventó o soñó Macondo, la precedieron las "parrandas colosales" con que Mr Herbert narcotizó al pueblo. *Hoy, en Cúcuta, el papel de Mr Herbert lo hacen Juanes, Vives y demás bufones que le cantan a un ejército invasor sobre decenas de tumbas* comunes a las que nunca llegó la más básica "ayuda humanitaria".

*Asalia Venegas*
Periodista / Profesora UCV