miércoles, 20 de febrero de 2019

*Obispo Mario Moronta no pueden entenderse como Vicario de Dios sino como las de un guerrero con lanza y cuchillo contra un sector de la poblacion*.

Temistocles Salazar
Las declaraciones del Obispo Mario Moronta no pueden entenderse como palabras de un Vicario de Dios sino como las de un guerrero con lanza y cuchillo contra un sector de la poblacion, sector revolucionario, en el cual militamos. Es una declaración de guerra que rechazo con firmeza con toda mi autoridad moral. Le respondo con palabras del General José Félix Ribas cuando alentaba a sus estudiantes-soldados en las trincheras de La Victoria ante las acometidas del bárbaro Boves: "la pelea es peleando", General Mario, porque si Usted cree que Dios está con sus palabras le digo que también está con las mías, porque Dios es el único ser pensante que no puede ser monopolizado, afortunadamente los santos saben leer.
Sus palabras, General Moronta, desdice de su condición de Obispo que debe tener un lenguaje ecuánime, despolitizado, consensuado, dirigido al pueblo católico conformado de múltiples tendencias culturales y políticas que deben ser respetadas por quien finge de pastor. No es posible que por ser Usted militante del partido Voluntad Popular, que no tiene el coraje de reconocerlo, quiera arrastrar a la Iglesia, a mi Iglesia, en el Táchira, a la zaga de esta organización política de extrema derecha. Sus palabras desconsideradas atizan el odio y la guerra contra los que militan en la revolución bolivariana, sobre todo en una región como ésta tan polarizada y dividida con rasgos potenciales de violencia por su condición fronteriza. Cuánto he lamentado sus palabras irresponsables, aderezadas con un estilo refinado pero en el fondo están envenenadas de resentimiento y frustración.
  Usted tuvo el atrevimiento de ofender a Dios al afirmar, goloso, que el joven autoproclamado Presidente, era un enviado del cielo, cuando todo el mundo sabe, y lo reconoce él mismo, que fue escogido por los gringos para encabezar un golpe de estado contra un gobierno legítimo y constitucional, a no ser que hayan cambiado la Biblia para incorporar al perverso yanqui como nuestro Dios.
   No se regodee en Bolívar que Usted no cree en él, porque los fascistas de Voluntad Popular detestan a Bolívar. Quedese con su "ayuda humanitaria" que defiende con un moralismo fariseo, quedese con esa limosna que sabe a sangre y robo imperialista, a la sangre que han derramado con sus armas por el mundo en invasiones contra los pueblos, y al robo que han hecho de nuestros dineros y oro depositados en el exterior y de nuestros alimentos y medicinas no permitiendo que lleguen a nuestro país para aliviar las penas de nuestro pueblo, "ayuda humanitaria" bajo la presión de las bayonetas, "ayuda" carente de humanismo cristiano.
  Se lo confieso,  que Usted me ha decepcionado como persona, como Obispo y como General.